La moda masculina atraviesa una etapa de transformación profunda. Durante años, el vestir del hombre estuvo marcado por normas rígidas, códigos sociales muy definidos y una clara separación entre lo formal y lo informal. Sin embargo, los cambios culturales, laborales y sociales de las últimas décadas han provocado una revisión completa de estos patrones tradicionales. Hoy, la ropa masculina ya no responde únicamente a criterios estéticos o de estatus. Se ha convertido en una herramienta de expresión personal, una extensión de la identidad y una respuesta práctica a las exigencias